Written by futuro

Cómo será el ser humano en un millón de años

Implantes, realidad virtual, manipulación genética, selección artificial… ¿Cómo nos veremos los humanos en el futuro?

Normalmente nos hacemos la pregunta en un periodo de tiempo aún más cercano. Esta vez vamos a ir más allá y nos preguntaremos cómo será el ser humano de aquí a un millón de años.

Existen muchos factores que pueden afectar a nuestra evolución y que, por primera vez en la historia, podemos manipular de manera directa mediante la ciencia y la tecnología. No sabemos la respuesta concreta, por supuesto, pero podemos hacer ciertas conjeturas que abran un imaginativo ejercicio mental.

Mirar al pasado para comprender el futuro

Para comprender como sería nuestra evolución y cómo nos veríamos en un millón de años, es necesario retrotraernos como especie el mismo tiempo en el pasado. Hace un millón de años, el Homo sapiens no existía. Quizás existían varias especies humanas, incluyendo el Homo heidelbergensis, que compartían características con el Homo erectus y con los humanos actuales, pero eran más primitivos anatómicamente que el posterior Neandertal.

Los últimos 10.000 años han supuesto un gran cambio en las primitivas sociedades humanas, ya que la adaptación a nuevos estándares de vida mediante el desarrollo de la agricultura y una oferta mayor de comida crearon eventualmente problemas de salud con los que hemos tenido que lidiar en tiempos más recientes, como tratar la diabetes con insulina. Los humanos actuales, básicamente, parecemos más gordos y altos que nuestros antepasados.

Según el profesor asociado de bioinformática en la Universidad de Aarhus de Dinamarca, Thomas Mailund, podríamos evolucionar hasta que nuestros cuerpos fuesen notoriamente más pequeños y así precisar de menos energía, lo que podría ser una ventaja en un futuro superpoblado donde la escasez de alimentos y de tierra cultivable es ya patente.

¿Humanos o ciborgs?

Con la reciente salida de Cyberpunk 2077 (y sin hablar del desastre que supuso su primera versión comercial que apareció básicamente sin terminar), muchas personas comenzaron a preguntarse cuál será nuestro futuro más cercano respecto a la tecnología. Si bien es cierto que los implantes tecnológicos aún no están a la orden del día —pero cuyos avances son visibles en el mundo de la ciencia—, existe una tendencia clara: la tecnología ya no es parte de nuestras vidas, sino que la define por completo.

En los primeros años del siglo XX y con el auge de internet y los móviles, la sociedad comenzó a encaminarse hacia una especie de simbiosis con la tecnología, pero en forma de dispositivos externos que tenían un uso limitado. El teléfono móvil estaba presente en las relaciones entre personas en cualquier punto del mundo e internet conseguía conectar lo que hasta hace poco parecía imposible. Desde ese momento, hemos avanzado sin freno hasta el punto de que vivir sin tecnología resulta complicado para las tareas más comunes.

Según el profesor Mailund, los implantes en el cerebro podrían ser una opción totalmente normal en el futuro, ya sea para el almacenamiento de la información o para otros objetivos que ni siquiera hoy podemos imaginar. Aunque esto suene a ciencia ficción, ya existe tecnología experimental que está en proceso de desarrollo. En palabras suyas: «ya no se trata de una cuestión biológica, sino tecnológica». No es descabellado pensar, pues, que la evolución en un millón de años se parezca muy poco a un proceso natural.

Al igual que actualmente reemplazamos partes del cuerpo con nuevas prótesis cuando son dañados, es probable que en el futuro también utilicemos nuevos artilugios no solo para la sustitución, sino para mejorar las capacidades físicas y mentales con las que nacemos de manera natural. El cerebro humano sigue siendo un misterio por resolver y aún no se sabe a ciencia cierta cuál es su potencial completo.

Lo que hemos hecho con la crianza de perros durante siglos también es posible que lo hagamos con nuestra propia especie, pero desde un enfoque mucho más avanzado. Al paso que avanza la tecnología, se abre otra ventana donde los embriones humanos puedan ser configurados genéticamente y que en un futuro los padres del bebé puedan decidir cómo quieren que este se vea. Más allá de la ética de todo este asunto, los científicos ya cuentan con la tecnología para modificar la genética de un embrión.

Parece que la selección natural se convertirá en selección artificial.

Inmortalidad y vidas virtuales

Imaginarnos un futuro humano en un millón de años es pura especulación, y en ocasiones sí que se parece más a la ciencia ficción que a la realidad. Hablando de ciencia ficción, algunas obras ya han explorado las consecuencias de la inmortalidad o las vidas virtuales, es decir, trascender la conciencia humana de un cuerpo físico a un ordenador.

La serie Altered Carbon exploró muy bien el concepto de la inmortalidad, donde los humanos podrían vivir eternamente, siempre que su pila cortical —una especie de disco duro donde se conserva la conciencia— no quedara dañada sin remedio y sin copias. Otras películas como In Time también exploraban este concepto. Y cintas como Transcendence conseguían mostrar los entresijos de transferir una conciencia humana a un ordenador.

Dado nuestro progreso con la realidad virtual, es difícil no imaginar un futuro donde la raza humana tenga parte o totalidad de raza virtual. La inmortalidad estaría aparejada a esta forma de vivir, donde las personas nos convertiríamos en seres completamente virtuales, sin la necesidad de utilizar un cuerpo físico.

Para aquellos que gusten de la estrategia por turnos, existe un videojuego llamado Endless Space 2 cuya historia se basa en una parte de una raza milenaria que transfirió su existencia física a una existencia virtual, mientras que la otra siguió viviendo en cuerpos físicos.

Así que, ¿cómo se verá la raza humana en un millón de años? Por el momento, y salvo conversaciones de variación genética, ciborgs y vidas virtuales, nadie lo sabe con certeza. Si conseguimos sobrevivir como especie tanto tiempo, quizás se abra un nuevo camino de comprensión del universo que nos permita descubrir una nueva forma de existir que no se parezca ni siquiera a algo que podemos imaginar en el día de hoy.

 

Fuentes
Jones, L. (s.f.). BBC Earth. What will humans look like in a million years? Obtenido de https://www.bbcearth.com/blog/%3Farticle%3Dwhat-will-humans-look-like-in-a-million-years/

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Seguir leyendo

Close