Written by educacion

Nunca es tarde

La educación suele asociarse a las etapas más tempranas de la vida, pero lo cierto es que, cada vez con más frecuencia, los adultos se anotan para cursar estudios académicos. ¿Cuáles son los principales desafíos y miedos de volver a empezar en un mundo repleto de jóvenes?

Empezar la universidad es sin dudas un reto para cualquiera. Se trata de un desafío a la inteligencia y la constancia, pero además significa entrar en un universo con sus propias reglas. Sin embargo, los adultos que deciden estudiar deben enfrentarse a problemas propios de su edad. Muchos de estos adultos ya estudiaron carreras, algunas las abandonaron y otras buscan un estudio superior. En todos ellos, la universidad despierta más temores e incertidumbre que en los jóvenes.

La buena noticia es que los adultos que se preparan mentalmente y superan esos retos suelen tener incluso más fuerza y compromiso que los jóvenes a la hora de aprender y terminar una carrera. Los problemas, entonces, se encuentran más que nada en tomar la decisión y adaptarse al mundo académico a una edad que exige otras responsabilidades.

Los estudiantes tradicionales no tienen los desafíos que sufren los adultos, por ejemplo, las responsabilidades familiares y laborales. Estudiar una carrera, mantener una familia, cumplir en el trabajo, y disponer de tiempo para descanso, es sin dudas una tarea que necesita de una especial concentración y constancia.

Gran parte del trabajo pesado de los estudiantes adultos se debe a tomar clases por la noche o los fines de semana para cumplir con sus obligaciones, lo cual provoca fatiga y estrés en una vida que ya tiene demasiada fatiga y estrés. Los cursos online suelen ser una opción para quienes pretenden equilibrar las responsabilidades laborales, familiares y de estudio. Además, algunas escuelas ofrecen programas y clases orientadas para los adultos.

Los desafíos de la diferencia de edad

Se podría pensar que una persona adulta está más acostumbrada a soportar la presión social y los miedos personales. Pero esto no es así por un simple motivo: los estudiantes adultos muchas veces dudan de su capacidad para interactuar con comodidad con compañeros jóvenes, que son mayoría y suele agruparse con más facilidad.

Esto, por supuesto, no es un tema menor: es fundamental sentirse cómodo y adaptarse para cumplir los muchas veces complejos objetivos académicos. Además, los adultos se enfrentan a una curva de aprendizaje diferente: mientras que los nuevos estudiantes deben aprender a adaptarse a la universidad, los adultos deben aprender cómo han cambiado las cosas desde sus años de estudio.

La tecnología, por ejemplo, se ha convertido en algo fundamental en las clases universitarias, y algunos estudiantes adultos no tienen mucha experiencia personal o profesional con las computadoras, Internet, las redes sociales, o ni siquiera el correo electrónico.

¿Por qué los adultos empiezan la universidad?

Según la especialista Rebecca Klein-Collins, la mayoría de los estudiantes adultos son personas que empezaron la universidad, pero nunca lograron terminar la carrera. Los motivos de la deserción son variados: algunos consiguieron trabajos bien remunerados y satisfactorios y perdieron el interés por el estudio; otros se dedicaron a formar una familia; otros simplemente tenían expectativas diferentes sobre la carrera elegida.

Aquí se plantea una cuestión fundamental: ¿para qué se estudia? ¿Para conseguir un buen trabajo? ¿O como parte del placer que brinda el conocimiento? Por supuesto que ambas cuestiones no están disociadas, y ciertamente los alumnos que consiguen unir sus necesidades de salida laboral con la pasión por el estudio no son precisamente quienes abandonan.

Sin embargo, la idea de estudiar para obtener un trabajo suele ser problemática, en especial si hablamos de ciencias sociales o humanistas. La mejor forma de encarar una carrera en la adultez es hacerlo por el puro desafío, por encontrar una meta que justamente vaya más allá del dinero. Después de todo, estudiar nos hace mejores personas. Y nunca es tarde para eso.

Además, a pesar de los retos los estudiantes no tradicionales aportan una gran experiencia vital al aula universitaria. Suelen estar muy comprometidos con la finalización de sus estudios en el plazo previsto, por una lógica cuestión de tiempos. Por otro lado, los adultos suelen tener objetivos claros y la motivación necesaria para alcanzarlos. Y debido a su madurez y conocimientos, los profesores y los compañeros de estudios también suelen tratar a los estudiantes de más edad con más respeto que el otorgado a los estudiantes más jóvenes. Esto, claro, también puede resultar molesto para algunas personas.

Otras ventajas de los estudiantes adultos

Tener experiencia laboral es también una gran ventaja para los estudiantes adultos. Tanto si la experiencia profesional está directamente relacionada con los estudios como si no, los adultos pueden entender mejor las lecciones y aplicarse en un contexto real. La experiencia permite recurrir al pasado para aportar a los debates en clase ideas valiosas.

Otro punto a favor: los estudiantes jóvenes son más propensos a las distracciones, a hacer fiestas ruidosas hasta altas horas de la noche, y luego preocuparse por cuestiones banales como lavar la ropa, peleas con amigos, corazones rotos, etcétera. Los adultos quizás no se divierten tanto, pero tienen la ventaja de poder centrarse en la educación con menos distracciones.

Además, es cierto que los adultos saben gestionar mejor sus tiempos, en especial los que estudian. De otro modo no se podría cursar, trabajar y tener una familia. Sin dudas, aplazar los estudios hasta último momento no es una opción para los adultos.

En definitiva, tanto los estudiantes jóvenes como adultos aprovechan sus ventajas y desventajas, para terminar en un empate que se inclinará según la persona en concreto. Es decir, no hay excusas para no estudiar siendo adulto. De hecho, los desafíos son fundamentales para una plena adultez. No hay actividades de jóvenes y otras de adultos, y si las hay que sirvan para aprender los unos de los otros.

 

Fuentes
Adult College Students: The Undercovered 6.6 Million, en https://www.ewa.org
Why Do Adults Return To College?, en https://www.forbes.com
7 Reasons Adult Learners Are Going Back to School, en https://post.edu

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