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Escritor de escritores

Innovador poeta y editor de Ginsberg y Kerouac, Lawrence Ferlinghetti ha fallecido a los 101 años. Su libro de poesía, “A Coney Island of the Mind”, fue un extraño bestseller que influyó notablemente a la generación beat. Su último libro, una novela titulada “Little Boy”, se publicó justo una semana antes de su centenario.

 

 

 

“El mundo es un lugar hermoso
En donde nacer
si no te importa que las personas mueran
todo el tiempo
o tal vez sólo mueran de hambre
algunas veces
lo que no es tan malo
si no eres tú“

 

“The World Is A Beautiful Place” (Lawrence Ferlinghetti)

 

 

En 1953, Lawrence Ferlinghetti abrió la primera librería de Estados Unidos dedicada exclusivamente a los libros de bolsillo. El hoy legendario local, que aún sigue abierto, se llama City Lights, y fue fundamental para el impulso de la generación beat, con poetas como Allen Ginseberg, Jack Kerouac y otros a la cabeza. Ferlinghetti no era solamente un escritor, sino que participó de forma notable en todo el proceso literario, desde la creación hasta la publicación, pasando por la edición y la asistencia creativa.

 

City Lights fue, entonces, más que una librería: en su ambiente bohemio, los poetas accedían a colecciones de poesía internacional, además de diarios y revistas de tinte progresista. La librería también fundó una revista propia, que en 1956 publicó nada menos que “Howl”, el célebre poema de Ginsberg, piedra fundamental de la literatura norteamericana del siglo XX.

 

De hecho, Ferlinghetti fue juzgado por la publicación de ese poema, y el caso sentó un precedente importante: el juez determinó que la obra de Ginsberg tenía un “significado social de redención” y que, por lo tanto, no era obscena. Esa victoria judicial allanó el camino para la publicación de otras obras literarias innovadoras, como “Trópico de Cáncer” de Henry Miller.

 

En las décadas siguientes, Ferlinghetti se consolidó como un prolífico poeta con un fuerte trasfondo popular. Autor de más de 30 libros, es conocido en especial por “A Coney Island of the Mind”, una colección de poemas que vendió un millón de ejemplares desde su publicación en 1958.

 

Un maestro de la escritura

 

Ferlinghetti fue un defensor de la tradición oral en la literatura. Para él, leer sus poemas en voz alta era parte de la fuerza artística necesaria para transmitir el tono de la obra. Además, por su trabajo como divulgador, atrajo a miles de personas a leer y escribir poesía. El estilo de su escritura, sencillo y directo, era accesible para todos.

 

Alto, delgado y con una cuidada barba, Ferlinghetti era todo lo contrario a un extravagante. No era, como Kerouac, conocido por sus borracheras, ni por desnudarse en público, como Ginsberg. En cambio, practicaba natación todos los días, iba en bicicleta al trabajo en City Lights, y sobrevivió a otras figuras importantes de la generación Beat: Kerouac murió en 1969 a los 47 años, y Ginsberg y el novelista William S. Burroughs murieron en 1997 a los 70 y 83 años respectivamente.

 

La crítica académica, que desestimó la obra de Ferlinghetti por considerarla “pasajera”, le prestó escasa atención, y él tampoco se preocupó mucho por ser reconocido en ese ambiente. Tal vez porque canalizó buena parte de su energía en la venta de libros a veces se le retrató como un personaje periférico del movimiento literario que promovió. Él parecía estar de acuerdo con esa caracterización, llamándose a sí mismo “el tipo que atiende la librería”.

 

Una vida difícil

 

Nacido en Nueva York, Ferlinghetti era el menor de cinco hijos. Su padre italiano, que se cambió el apellido tras llegar a Estados Unidos, murió antes de que el poeta naciera. Poco después, su madre fue hospitalizada por una crisis nerviosa y su familia se separó.

 

A los dos años, Ferlinghetti fue entonces enviado a vivir con un tío, Ludovic Monsanto, y su esposa, Emily. Cuando el matrimonio Monsanto se vino abajo, Emily se llevó al niño a Francia durante cuatro años. Cuando regresaron a Nueva York, dejó al pequeño Ferlinghetti en un orfanato.

 

Tenía 6 años cuando Emily lo volvió a buscar para llevarlo a vivir con la adinerada familia Bisland, que la había contratado como institutriz. Pero la vida de Ferlinghetti volvió a deshilacharse cuando Emily desapareció misteriosamente y nunca más se volvió a saber de ella.

 

Los Bisland habían perdido un hijo, que casualmente se llamaba Lawrence, algo que quizás ayudó a que lo criaran como un hijo propio. Le inculcaron el amor por los libros y lo enviaron a colegios privados, pero eran personas reservadas, cerradas en sus emociones, y Feerlinghetti solía sentirse solo.

 

Curiosamente, su época más feliz llegó durante la crisis de los ‘30, cuando los Bisland lo enviaron a vivir con otra familia, los Wilson, y a asistir a una escuela pública de Bronxville. Formó allí un estrecho vínculo con uno de los hijos de los Wilson, practicó deportes y fue Boy Scout. También se dedicó al vandalismo con un grupo de jóvenes de la calle llamado los Parkway Road Pirates.

 

Más tarde, Ferlinghetti se alistó en la Marina de los Estados Unidos y peleó en la Segunda Guerra Mundial. En el llamado Día D estaba a bordo del barco más pequeño de la armada, desde el que vio  cómo las tropas que asaltaban las playas de Normandía eran abatidas por los alemanes.

 

Cierta vez, en una entrevista le preguntaron cómo había sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial, y dijo: “Tuve un ángel de la guarda que me cuidaba, porque estaba en la invasión de Normandía, había bombas cayendo a mi alrededor, y nada me sucedió“.

 

Tras dejar la marina, entró a trabajar en la revista Time con la esperanza de convertirse en escritor, pero pronto se desilusionó con el negocio de las noticias. Empezó entonces a cursar en la Universidad de Columbia y obtuvo un máster. Después regresó a París, donde hizo su doctorado en la Sorbona. Finalmente, regresó a Estados Unidos y se instaló en San Francisco, donde abrió su propia librería. El resto es ahora parte de la historia grande de la literatura de los Estados Unidos.

 

Fuentes
Lawrence Ferlinghetti, Beat Poet And Small-Press Publisher, Dies At 101, en https://www.npr.org
Lawrence Ferlinghetti, celebrated Beat poet and publisher, dies aged 101, en https://edition.cnn.com
The secret of life…, en http://www.blogcitylights.com

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