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Algunos consejos para mejorar nuestra creatividad en plena pandemia

No hace falta que destaquemos lo difícil que ha sido para muchos pasar encerrados un año entero dentro de sus hogares. Naturalmente, este prolongado e inusual confinamiento ha generado un embotamiento mental que dificultó en mayor o menor medida nuestra capacidad creativa. Sin embargo, no todo está perdido: aún es posible tomar ciertas medidas para recuperar parte de la inspiración que nos fue arrebatada por la cuarentena.

Ya ha pasado más de un año entero en que la imprevista pandemia de coronavirus SARS-CoV-2 cambió abruptamente nuestras vidas. Las restricciones sanitarias impuestas por cada país nos obligaron a tener que tolerar una desacostumbrada cantidad de tiempo recluidos en nuestros hogares, muchas veces ocupando la mente en actividades poco estimulantes e inspiradoras.

 

Esto no ha sido algo para tomar a la ligera. Lejos de tratarse simplemente de una situación que puede conducir al mero aburrimiento, este extenso encierro ha ocasionado un gran número de problemas de salud mental en la población de todo el planeta.

 

Pocas personas han quedado exentas de experimentar algún grado de ansiedad, depresión o estrés que, entre otras consecuencias, ha logrado disminuir su capacidad para inspirarse creativamente. Y, si bien muchas personas argumentarán que éstos pueden considerarse como problemas psicológicos poco relevantes para un individuo, seguramente se sorprenderían de lo equivocadas que están.

 

En el año 2015, la psicóloga y terapeuta artística Cathy Malchiodi citó un gran número de estudios que confirman los múltiples beneficios que ofrece la creatividad en un individuo: además de un incremento de las emociones positivas y del sistema inmunológico, se perciben reducciones importantes de síntomas depresivos, estrés y ansiedad. Fomentar nuestra creatividad puede ser, entonces, la mejor receta para contrarrestar los efectos que este año de encierro ha tenido en nuestra salud mental.

 

Pero, ahora surge la pregunta, ¿cómo podemos incrementar nuestros procesos creativos en un escenario que dista mucho de ser el ideal para conseguirlo?

 

Esto es completamente cierto, ya que no solo el encierro nos ha impedido dar esos paseos inspiradores que son tan necesarios para distraernos mentalmente de las preocupaciones cotidianas. Hallarnos confinados en nuestros hogares nos obliga a enterarnos de noticias relacionadas con la pandemia que aumentan aún más nuestros sentimientos de desazón e incertidumbre.

 

Muchas personas que se relacionan con el arte aseguran que, para conseguir aumentar nuestros niveles de creatividad, es recomendable despejar nuestra mente de las cuestiones financieras. Si bien una de las peores consecuencias de la pandemia ha sido su impacto en nuestros bolsillos, es justamente por ese motivo que debemos buscar la manera de crear pasatiempos que nos ayuden a dejar de obsesionarnos por nuestra situación económica.

 

Producir un divertido video casero que luego subamos a Tik Tok o YouTube, escribir una canción, un poema o una historia corta, todas ellas son buenas opciones para alejarnos por un tiempo de la cuestión monetaria. Y, aunque parezca contradictorio, hasta dedicarle tiempo a crear nuevas maneras de generar dinero puede convertirse en una sana actividad. Ésta siempre resultará una mejor alternativa a abandonarse a una constante e improductiva preocupación por nuestra actualidad financiera.

 

También es importante construir diariamente una actitud mental positiva. En este sentido, debemos buscar ser creativos sin tener que presionarnos a nosotros mismos sobre cómo y cuándo hacerlo. No hace falta programar una alarma ni marcar tarjeta a la hora de crear: debemos dejar que este proceso fluya naturalmente. Después de todo, si algo nos ha sobrado durante este interminable año de encierro ha sido el tiempo libre.

 

Ya se trate de la pintura, la música, la fotografía o cualquier otra actividad creativa de nuestra elección, no debemos encarar el tiempo que le dediquemos como una obligación. Podemos tomarnos el día –o la semana- para dar un paseo por el parque y relajarnos, contentos de saber que en el momento menos pensado nos llegará el necesario impulso inspirador que nos motivará a escribir esa nueva canción o pintar ese nuevo paisaje.

 

“No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta al cambio”, esta frase la pronunció el biólogo británico Charles Darwin y la actual pandemia ha convalidado perfectamente su significado. El aislamiento social tiene el poder de doblegar hasta al espíritu más resistente, así como empujar a los individuos menos pensados a salir adelante. En este sentido, quizás la respuesta sea encontrar una manera creativa de sobrellevar esta nueva realidad.

 

Si bien el siguiente consejo está sujeto a las posibilidades de cada persona, no hay nada mejor para despejar nuestra mente que un cambio de escenario. Si las restricciones sanitarias lo permiten, lo ideal para fomentar nuestra capacidad creativa es realizar un viaje que nos aleje de nuestro entorno diario. No interesa si es un paseo por una playa, un bosque o un desierto, lo que verdaderamente importa es recobrar nuestra inspiración al dejar atrás por un tiempo las cuatro paredes que nos rodean en casa.

 

Y, si de romper con la rutina se trata, estaremos en lo correcto si pensamos que esto aumentará nuestro interés por realizar actividades creativas. Sucede que, aunque la rutina pueda darnos un sentimiento de continuidad en nuestras expresiones artísticas, también existe el riesgo de que termine por convertirlas en tan solo una obligación más.

 

Para lograr avanzar en nuestros procesos creativos, es necesario probar cosas nuevas y que nos presenten un desafío. El asunto es bien sencillo: se trata de elegir cualquier disciplina creativa que no dominemos o siquiera hayamos intentado jamás. Encarar este nuevo proyecto será tan interesante como revitalizador y nuestra inspiración habrá encontrado un nuevo canal de expresión.

 

Finalmente, aquellos acostumbrados a ejercitarse en un gimnasio se darán cuenta de que el proceso creativo puede encararse de la misma manera. Mientras más lo trabajemos día a día, así también veremos más resultados. Sin embargo, debemos tener cuidado de no transformar a esta actividad en una rutina diaria que nazca de la obligación. Como ya hemos destacado antes, la inspiración y la creatividad no funcionan bajo presión, sino que deben fluir naturalmente como el agua de un río.

 

Seguramente, al comenzar la pandemia nos encontramos inmersos en un paraíso casero en donde podíamos sumergirnos con gusto en decenas de títulos de Netflix y videos de plataformas como Tik Tok o YouTube. Sin embargo, disfrutar de la creatividad ajena no sólo es una cuestión improductiva, sino que poco hace para mejorar los efectos mentales negativos que derivan de una cuarentena.

 

Aprender a superar ésta a través de la búsqueda de actividades creativas es una actividad que vale la pena tener en cuenta. Quién sabe, quizás no sólo le habremos hecho frente a la pandemia con una actitud mental más positiva, sino que hasta podremos haber aprendido alguna nueva habilidad creativa en el proceso.

 

Fuentes
O´Dell, A. (21 de Febrero de 2021). 5 tips for inspiration when your creative reserves are depleted. Fast Company. Obtenido de https://www.fastcompany.com/
Brenner, B. (16 de Septiembre de 2019). Creativity is Your Secret Advantage for Mental Health and Well-Being. Therapy Group of NYC. Obtenido de https://nyctherapy.com/

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