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Una pequeña comunidad de Queens planifica el futuro de sus niños

La iniciativa de Claudia Coger para buscar un incentivo económico que les permitiese a miles de niños de escasos recursos de una comunidad neoyorquina sobresalir, hoy es una realidad

En muchas partes del mundo, las aspiraciones educativas de niños y adolescentes se ven truncadas, entre otras cosas, por la alicaída economía de sus familias. En la actualidad, la formación profesional no sólo demanda cada vez más aptitudes sino una mayor cantidad de recursos puesto que acceder a una educación superior es cada vez más costoso. Las esperanzas que los noveles estudiantes albergan para asistir a la universidad se desvanecen frente a las exuberantes cifras que demanda el pago de un semestre académico.

En uno de sus artículos, Vladimir Hernández expone el caso de Constanza, una estudiante de antropología en Chile que tiene una deuda de US$20.000, originada por el pago de sus estudios universitarios, deuda que deberá cancelar antes de tentar su título profesional. El monto en cuestión, recién podrá ser pagado en un periodo de diez años aproximadamente. Como ella, más de 900 mil estudiantes se encuentran en la misma situación, a la espera de una reforma universitaria que les permita acceder a una educación de calidad sin la necesidad de recurrir a descomunales préstamos y créditos para costearla.

Según la BBC, el país que ostenta el costo por concepto de estudios universitarios más altos es, sin duda alguna, Estados Unidos. En algunas casas de estudio, sólo la matrícula puede llegar a costar US$50.000 anuales, sin contar los gastos derivados como la alimentación o materiales como libros. Business Insider declara que, desde 1980, se registra un aumento que equivale al doble del costo inicial. Algunos estudiantes de la Universidad George Washington tienen uno o más empleos de tiempo parcial para cubrir la deuda a la que se ven sometidos para solventar su educación.

El expresidente de dicha institución considera que la inflación de las matrículas es una respuesta a la gran inversión hecha para implementar el campus universitario. Además, considera que, al poco tiempo de egresar, los estudiantes pueden obtener rápidamente un empleo, lo que significa que pronto podrán terminar de solventar paulatinamente su endeudamiento. Aun así, para estudiantes de escasos recursos, las deudas podrían llegar a ser impagables. Ello no ha sido impedimentos para que las entidades universitarias en ese país continúen incrementando el precio de sus matrículas año tras año.

Sin embargo, a pesar del contexto descrito anteriormente, se dan plausibles casos como el surgido en la comunidad neoyorquina de Queens. Una iniciativa pretende recaudar fondos para niños y niñas de Astoria Houses, complejo de viviendas estatales de esa ciudad, para que tengan un respaldo económico que les permita cursar estudios universitarios con mayor comodidad, una vez alcanzada la edad necesaria para hacerlo.

La promotora de este proyecto es Claudia Coger, una octogenaria que vivió en carne propia las dificultades que atraviesan los estudiantes de bajos recursos para acceder a la universidad. Ella, siendo la segunda de diez hijos y una destacada alumna en la secundaria, se vio en la necesidad de abandonar la escuela en 1949 debido a las premuras económicas que vivía junto al resto de su familia en aquel entonces.

Tomando como referencia su caso, las estadísticas indican que los niños provenientes de familias con ingresos bajos tienen diez veces más probabilidades de abandonar la escuela, en comparación con sus similares de familias adineradas.

Es por eso que los miembros de la comunidad decidieron crear cuentas de ahorro a los niños que cursan el kindergarten, para depositar en ellas $100 que serán administrados por la Organización sin fines de lucro Save for College. En coordinación con el Departamento de Educación de Nueva York, se gestionó la posibilidad de que los estudiantes puedan acceder al plan NY 529, que cuenta con distintas carreras universitarias entre las que podrán elegir los beneficiarios. Con el apoyo estatal, se prevé que, para cuando los niños culminen la secundaria, tendrán en sus cuentas de ahorro aproximadamente unos $3.000 destinados exclusivamente a fines académicos.

Ellen Glickstein, directora ejecutiva de NYC Kids RISE, señala que esta iniciativa busca romper con la brecha social que existe entre niños de escasos recursos con respecto a sus semejantes procedentes de familias con mayores ingresos. Save for College se encarga de gestionar el dinero de las cuentas, para ofrecer rentabilidades que oscilan entre el 3 y 11%. En determinado momento, serán los propios estudiantes los que decidirán en qué cartera de inversión colocar sus fondos de ahorro.

Las cifras revelan que un infante con una cuenta de ahorros personal de apenas $500 tiene tres veces más posibilidades de matricularse en una universidad en contraste con un niño sin cuenta existente. Es por eso que dotar de un activo financiero a menores de edad es una iniciativa más que alentadora, en aras de procurar un mejor futuro a los más jóvenes de la comunidad.

Desde su lanzamiento en 2017, son cerca de 13.000 menores los que ya tienen una cuenta de ahorros activa. En suma, el monto total de ahorros es de $5.2 millones, combinado con inversiones individuales y colectivas. Asociaciones como Fundación Gray y sus generosas aportaciones han dado pie a la viabilidad de este tipo de propuestas. En su condición de Presidenta de la Asociación de Residentes de Astoria Houses, Coger inició la primera recaudación económica, que llegó a $184.000. El año pasado, inauguró un GoFundMe desde donde invita a las empresas, instituciones públicas y también a personas naturales a invertir en la educación de los estudiantes.

En el 2019, la tasa de abandono escolar en la ciudad de Nueva York fue de 8,3% para estudiantes afroamericanos y del 10,6% para estudiantes de ascendencia latina. Coger continúa incentivando el apoyo de los vecinos y de organizaciones aledañas, no sólo con aportes económicos, sino también con la promoción de becas y auspicios comunitarios que materialicen más y mejores posibilidades para facilitar el acceso a una educación universitaria a los niños y niñas de la fundación.

Las madres de familia de los niños favorecidos con el proyecto confiesan que sus hijos son conscientes de que hay muchas personas detrás de ellos que se preocupan por su bienestar y piensan en su futuro. Un futuro que, lejos de ser individual, bien podría marcar el sendero de la igualdad y el progreso social, tan necesarios en una sociedad cada vez más competitiva y apabullante.


Fuentes
¿Por qué es tan cara la universidad en Chile? en https://www.bbc.com/mundo
¿Por qué son tan caras las universidades en Estados Unidos? en https://www.bbc.com/mundo
How this Queens community built $1,000 college savings accounts for all its kids en https://www.fastcompany.com/
GoFundMe Charity: Invest in the futures of the Children of our Astoria Houses en https://charity.gofundme.com/o/en/campaign/ahkids
College is more expensive than it’s ever been, and the 5 reasons why suggest it’s only going to get worse en https://www.insider.com/

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