Written by futuro

Los bots están ascendiendo

El mundo laboral está a punto de vivir un cambio dramático. Los trabajadores de cuello blanco están en el ojo de un huracán que aumenta su intensidad por la pandemia.

Hoy en día, un trabajador con un título universitario, con especializaciones y maestrías, que está en posiciones en las que debe hacer proyecciones para  recomendar las mejores opciones a la junta directiva de su empresa, tiene más posibilidades de perder su trabajo ¿Cómo puede ser?

La razón, es la creciente automatización de procesos robóticos, mejor conocida como RPA. La pandemia ha hecho que las empresas que antes habían sido escépticas o reacias a su implantación, están incorporando estos cambios buscando sobrevivir a la crisis actual. Los bots están ascendiendo.

Desde hace siglos la tecnología ha sido una gran aliada para el desarrollo; pero siempre ha causado temor porque lo que hacía un hombre, ha pasado a ser hecho por una máquina, eso ha significado que se perdieran trabajos; pero mientras se perdían la nueva dinámica económica y social hacía que surgieran otros.

Hasta ahora los trabajadores de cuello azul (una clasificación que señala que son trabajadores de operaciones), habían estado siempre en ascuas, porque las máquinas sustituían al hombre en trabajos operativos, rutinarios; pero las cosas están cambiando y la inteligencia artificial y los nuevos bots colocan contra la pared a los empleados de cuello blanco (los que trabajan en oficinas y en cargos ejecutivos).

La Universidad de Stanford y el centro de investigación Brookings Institution, adelantaron un estudio en el que descubrieron que los trabajos relacionados con hacer proyecciones o recomendaciones estaban más expuestos a ser sustituidos por IA, en cambio los que requerían de preparación educativa menor no ¿Qué está pasando en el mercado laboral?

Algunos no volverán a sus puestos de trabajo

Tal vez, mientras está la crisis del Covid 19 y la empresa para la que trabajaba necesita hacerse más eficiente, bajar costos y mantenerse competitiva, la automatización de procesos robóticos alcance su puesto de trabajo y Ud. se quedaría vacante.

A lo largo de los últimos años los bots han ido ascendiendo paulatina y sigilosamente. Por ejemplo, en materia contable, están fusionando órdenes de compra, haciendo pronósticos de ingresos para los próximos tres meses. Los nuevos softwares se están convirtiendo en los empleados del mes, del año. 

Además hay para todos los presupuestos, todo dependerá del grado de complejidad del trabajo que se necesita hacer. Los hay desde aplicaciones muy sencillas que se usan para aprobar informes de gastos, hacer conciliaciones bancarias o hacer la revisión de declaraciones de impuestos.

Un paquete anual puede costar unos 10 mil dólares y sustituye el trabajo de cuatro personas. Aquí se encienden las alarmas de los trabajadores de cuello blanco ¿Qué pasará con sus trabajos?

Es muy significativo el avance  en IA, en softwares que aprenden y crean algoritmos que terminan superando, en algunas tareas a profesionales en áreas como la salud, el derecho o las finanzas.

 

En un entorno de pandemia, en donde las personas están haciendo su trabajo desde casa, la automatización de procesos robóticos está aprovechando el momento para cambiar el ecosistema laboral.

 

La proveedora británica de servicios de consultoría internacional Deloitte, reseñó que el 80% de los altos ejecutivos corporativos que la firma consultó, dijo que en 2020 sus empresas habían incorporado RPA.

 

La promesa cumplida de una mano de obra barata, buena y manejable, se volvió demasiado atractiva para empresas que intentan sobrevivir en una economía en crisis. El speech suena muy convincente y muy humano, “agilicemos los procesos y así liberamos a los trabajadores”. Eso suena como que los trabajadores estarán más holgados para hacer mejor el resto del trabajo ¿Es esa la realidad? La verdad es que es un buen discurso; pero nada más alejado de la verdad.

 

Parece humor negro que los que comercializan los RPA los ofrezcan como trabajadores digitales ¿Qué es eso? Es la forma como algunos proveedores de servicios de este tipo de soluciones llaman a los bots.

 

Cuando una empresa está diciendo que su software es capaz de automatizar 50 procesos comerciales en unos meses, en el fondo lo que quiere decir es que cientos de personas que trabajaban en facturación se quedaron sin empleo.

 

Antes de comenzar la crisis del Covid 19, la reconocida consultora estadounidense McKinsey, hizo la proyección en la que aseguraba que para 2030, 37 millones de personas se quedarían sin trabajo debido a la creciente automatización de procesos. A mediados de la pandemia, la misma firma aumentó la cifra a 45 millones.

Las empresas solo quieren sobrevivir y ¿Cómo sobrevive una empresa si la gente pierde sus trabajos y no hay dinero para consumir porque los puestos son ocupados por bots? En algún momento un sistema así colapsaría ¿No le parece?

 

Daron Acemoglu y Pascual Restrepo, del MIT y de la Universidad de Boston respectivamente han estado estudiando sobre la automatización. Ellos aseguran que en el siglo pasado, cada vez que llegaba la automatización se creaban más tareas y lo hacían a una velocidad superior a la automatización.

 

Pero a partir de los años 80 las cosas cambiaron, de allí en adelante las tareas desaparecen y la automatización se hace más rauda. Los expertos llaman a este fenómeno “automatización regular” ¿Cuánto de esta automatización puede soportar el mercado con el modelo de vida que conocemos? ¿Puede concebirse un mercado en el cual los bots dejen sin empleo a las personas? ¿De dónde sacarán el dinero para comprar? ¿Qué pasará con la economía?

 

Las políticas implementadas por algunos gobiernos han orientado importantes recursos económicos a ayudas en efectivo a las familias, pero eso solo es un paliativo. Mientras las empresas pueden estar acelerando su migración a RPA con lo que dejarán a muchas personas sin empleo ¿En qué trabajarán esas personas si solo saben hacer un determinado tipo de tareas y ahora son hechas por bots?

 

En otros momentos de la historia se han orientado recursos para enfrentar mejor estos cambios. Se dirigía dinero a la formación de los trabajadores en las nuevas áreas  que demandará el mercado laboral. Por si esto fuera poco, la llegada de esta automatización ha sido violenta e impulsada con mayor fuerza con la pandemia, lo que de seguro tendrá un impacto más negativo del deseable.

 

Mala idea no sería, ir buscando alternativas de solución ante la nueva realidad que se tiene por delante. Es muy recomendable empezar a buscar ahora. Mucha suerte.

 

En este escrito expreso algunas reflexiones sobre el proceso de automatización robótica y su impacto en el mercado laboral.
Inspirado en el ensayo basado en el libro “Futureproof: 9 Rules for Humans in the Age of Automation” del columnista de The Times, Kevin Roose.
Fuente: nytimes.com

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