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Mis padres se enfermaron: eso cambió mi forma de pensar sobre mi matrimonio

Aparentemente la vida se mantiene siempre cambiante, impetuosa y llena de momentos felices y amargos; en retrospectiva, cada situación sucede por algún propósito, es por ello que resulta muy interesante el punto de vista de María HK Cho al narrar su experiencia durante la enfermedad de sus padres, la vida matrimonial tiende a dar vuelcos, pero deja una enseñanza.

Muchas veces nos hemos puesto a pensar lo cambiante que suele ser la vida, de manera positiva para algunos y negativa para otros; pero algo que sí es seguro es que estas experiencias son capaces de dejar enseñanzas de vida que transforman la forma en la que se ven las cosas.

Recientemente María Hk Cho escribió un artículo donde narra desde una anécdota personal cómo los tumbos del destino pueden llegar a generar reacciones inimaginables, en este caso, la vida en pareja.

El 2020 no fue un año fácil, pues la llegada de la pandemia por el virus respiratorio covid-19 complicó gran parte de la vida social en todo el mundo, transformó culturas y opacó sueños; sin embargo, la forma en la que enfrentamos las cosas pueden ser determinantes, ¿cómo ves el vaso?, medio lleno o medio vacío, ahí está la clave de todo.

Un vaso medio vacío podría traducirse como algo negativo, mientras que un vaso medio lleno representa una adversidad vista desde un punto positivo, superativo y, que en definitiva dejará una experiencia de vida.

Acontecimientos inesperados

Para el mes de abril de 2020, la pandemia ya se había cobrado la vida de miles de personas, la sociedad se hallaba conmocionada, intentando adaptarse a una nueva rutina, sin mencionar que esta enfermedad ya podría haberlos afectado tanto directa como indirectamente

Sin embargo, para Cho todo fue diferente, a todo este escenario se debía agregar el diagnóstico de su madre, cáncer de pulmón, precisamente en ese momento, desde un punto de vista amplio conseguir a un neumólogo era imprescindible, pero ¿dónde?, estos se hallaban luchando contra la pandemia.

Ese mismo año, específicamente durante el mes de septiembre, supieron que su padre tenía ELA. Es hora de volver a casa, a pesar de tener varias décadas fuera de ella, simplemente estaba acostumbrada a llamarlo hogar, lo cual no es ajeno a su esposo.

Cho vivía en Nueva York desde que tenía 22 años y no había estado en Texas desde entonces. Pero tras las enfermedades de sus padres solo una opción era viable, tenía que volver, aunque su esposo ya le había dejado en claro que no quería ir hasta allá, pero igualmente lo haría.

Todo se iba ajustando

Durante varios meses, estuvo vacilando entre el declive de la salud de sus padres, cuya inmunosupresión se encontraba alterada, y su residencia en Brooklyn. Cada vez que pasa la sirena era imposible no pensar en todo el caos que sucedía alrededor.

“En mi apartamento, me siento inútil, desesperada de tanto de esperar, llena de confusión y tortuosas líneas de defensa, incapaz de cuidar a mis padres: expertos, autorización de seguros, referencias, laboratorios, tiempos de espera ridículos e incluso cirugías de cáncer durante una pandemia, se considera opcional” explica.

Su esposo era un hombre socialmente ansioso y obsesionado al trabajo, sin embargo, durante la pandemia fue cambiando su personalidad. “Lo que más recuerdo es que solía ir a la playa a menudo. Se dedicó a la escuela de música, miraba el océano y creó obras impactantes y discretas al mismo tiempo”.

Un bebé de piel blanda y respiración de leche

En una pandemia, hay demasiadas cosas que no se pueden ignorar, muchas cosas que no se pueden dejar a un lado. Si hay intimidad en un campamento, o incluso sentir cierto grado de éxtasis al estar juntos, estar atrapado en un apartamento de Nueva York con una alta vigilancia constante es un paradigma completamente diferente.

Lo impactante es que cuando estás quieto, puedes ver qué tan lejos es el espacio. ¿Cómo ves los aburridos y largos fragmentos de la vida solo se pueden compensar con la aparición de noticias generalmente terribles? “Estaba destinada a escribir novelas, pero no lo hice. Dejé de poner la alarma. Durante la tarde, la noche y las semanas, estuve vagamente cubierta”.

No fue lo que esperaba

Al llegar a Texas nada fue como se esperaba, su madre estaba parada en la pendiente, en la parte superior del camino de entrada con los brazos cruzados, baja pero engorrosa. Concentrada, de alguna manera.

Cuando plantó una bolsa grande de comida aislada para nuestra cuarentena de Airbnb en el medio del garaje y el automóvil, “miramos hacia arriba y nos retiramos hacia ella como un rescate. Ella me acusó de no alimentar adecuadamente a mi esposo. Cuando la máscara de plástico se empañó, mis lágrimas se deslizaron debajo de mi máscara”.

Unas semanas más tarde, después de muchas pruebas, finalmente lloré en mis brazos.

El amor nunca será lo que pienso. Aunque es pequeño, se ha ensanchado, y me sorprendió su trazo, desconocimiento y ritmo lento. No sé cómo sacar una conclusión familiar de suma cero. Nunca he cuestionado la falsa idea de que mis dos familias se repelerán o chocarán entre sí como imanes y me matarán. Simplemente no puede enfrentar estos problemas. Barro, pero esto es amor.

Esto nos deja como retrospectiva, el amor nunca será lo que pensamos, aunque para algunos podría parecer pequeño, la verdad es que este se ensancha para demostrarnos todo su esplendor. Nos sorprende su trazo, desconocimiento y ritmo lento con el cual se expresa.

“No sé cómo sacar una conclusión familiar de suma cero. Nunca he cuestionado la falsa idea de que mis dos familias se repelerán o chocarán entre sí como imanes y me matarán. Simplemente no podría enfrentar estos problemas, pero así es el amor”.

Para Cho el amor siempre está envuelto en terror.

En todo esto, Cho pudo darse cuenta que, aunque su marido no estuvo muy de acuerdo con salir de la gran manzana, igualmente lo hizo, visitando a sus suegros durante un momento difícil, pensando que posiblemente él no podría ver a los suyos en mucho tiempo, eso es amor.

 

Fuentes consultadas
My Parents Got Sick. It Changed How I Thought About My Marriage: http://www.gq.com

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